jueves, 20 de abril de 2017

Díaz Canales, corsario de honor


Esta tarde hemos podido conocer un poquito mejor a Juan Díaz Canales en nuestra librería favorita de la cuidad. Díaz Canales es mundialmente conocido por ser el guionista de Blacksad, cómic con que, junto a Juanjo Guarnido dibujando, ha sido galardonado con los premios más importantes del mundo del cómic. Además, ahora mismo es el encargado de mover los hilos del, también corsario, Corto Maltés. También fue muy conocido su episodio rechazando de plano que "Marca España" utilizase su nombre para promocionarse.
En esta ocasión ha venido a presentar Como viaja el agua, su nueva obra, ahora ejerciendo de autor completo, tanto del guión como de los dibujos. Como persona me ha caído muy bien. Obviamente lo poco que he podido "conocerle" en una presentación, pero se le ve buen tío.
Me gustaría daros un poco más de opinión sobre sus obras pero, desgraciadamente, aún no he tenido tiempo para leerlas en profundidad y sería una desconsideración por mi parte opinar son conocer. Pero eso se solucionará en breve ya que, al menos dos de sus obras han saltado puestos en "La Pila" y dentro de poco estarán leídas.
Por último, agradecer a Díaz Canales su presencia en nuestra pequeña ciudad para contarnos un poco de si mismo y de su obra y agradecer y felicitar una vez más a Letras Corsarias por organizar estas presentaciones tan interesantes a las que acudir a pasar un buen rato y aprender un poquito de todo.


lunes, 17 de abril de 2017

Cumpliendo con Hacienda, que somos todos


No te acostarás sin saber una cosa más. Es una de las máximas de mi vida y espero que lo sea durante mucho mucho tiempo. Al fin y al cabo aún me quedan muchísimas cosas por descubrir y por fascinarme.
Es cierto que lo que he aprendido hoy no es muy "fascinante" en el sentido general del término, pero oye, en contra de todo pronóstico me siento mejor ahora que lo se. Hoy he tenido que hacer las primeras declaraciones trimestrales de actividad para la Agencia Tributaria. Ha sido más fácil de lo esperado y no tan peñazo como esperaba.
Y también diré que incluso el propio abono no ha dolido tanto como en otras ocasiones. También es verdad que en este caso el tener que abonas quiere decir que ha habido ingresos y eso no deja de ser una buena noticia. Siempre he sido de los que piensan que ojala me tocara pagar cantidades obscenamente grandes de impuestos porque eso querría decir que estoy metiendo mucho dinero en las cuentas. Aún no son cantidades obscenamente grandes, pero si mayores de lo esperado y la verdad es que es una buena noticia.
Como digo, es diferente a cuando el "borrador te sale a pagar" porque en ese caso sabes que ya te han retenido una parte muy importante y que encima haya que poner más de un sueldo ya de por sí bastante reducido... pues no hace gracia. Máxime cuando, ahora mismo, los impuestos de nuestro querido país no se dedican precisamente a lo que deberían y ni la sanidad ni la educación son de una altísima calidad. A lo que hay que sumar que las pensiones, dentro de poco serán tan conocidas como las pesetas.
Pero en fin, una cosa es como deberían ser las cosas y otra cómo son. Y a mi, que soy raro, me gusta estar al día de mis obligaciones, en todos los aspectos de mi vida.

sábado, 15 de abril de 2017

Amaral - Toda la noche en la calle

Hoy, 15 de abril, comparte Eva Amaral en su página oficial este directo de una de sus mejores canciones y yo os la voy a compartir por aquí. Porque si, porque es una canción genial de cuando Amaral hacía canciones geniales y porque la letra hace referencia a este día.


Por que este mundo no lo entiendo 
Porque hay verano y hay invierno 
Hay alegría y dolor 
Hay una cara y su cruz

Nos conocimos en Enero 
Y me olvidaste en Febrero 
Ahora que es 15 de Abril 
Dices que me echas de menos 
Y yo me quiero reír 
Qué le voy ha hacer, si el pasado nunca vuelve 

Toda la noche en calle
Toda la noche en calle
Cuando llegue el nuevo día 
Dormiremos a la orilla del mar 

No se si quiero que me quieran 
O si me vale que me entiendan 
No se qué pinto yo aquí 
Dejo un torito en la arena 
Si sólo quiero vivir 
Qué le voy ha hacer, si mañana nadie sabe 

Toda la noche en calle
Toda la noche en calle
Cuando llegue el nuevo día 
Dormiremos a la orilla del mar 
Cuando llegue el nuevo día 
Dormiremos a la orilla del mar 

Este es el mundo de los dos 
Sin sentido, pero tuyo y mio 
Este es el mundo de los dos 
Qué le voy a hacer, si mañana nadie sabe 
Qué voy ha hacer, si el futuro esta en el aire 

Toda la noche en calle
Toda la noche en calle
Toda la noche en calle hoy
Toda la noche en calle
Toda la noche en calle

Toda la noche en calle
Cuando llegue el nuevo día 
Dormiremos a la orilla del mar 
Cuando llegue el nuevo día 
Dormiremos a la orilla del mar 
Porque este mundo no lo entiendo
Porque este mundo no lo entiendo
Porque este mundo no lo entiendo
Porque este mundo no lo entiendo


P.D.
No me entendáis mal, no digo que Amaral ahora no haga buena música, ni mucho menos. Perdoname Eva, si te he ofendido, es solo que a mi me gustaba más su etapa menos "indie" xD.

lunes, 10 de abril de 2017

Japón 2017, el final de un viaje genial


Bueno, pues ya estamos de vuelta de la otra parte del mundo. Aún con sueño, cansancio en general, pero con la sensación de haber vivido un viaje irrepetible y difícilmente mejorable. Han sido dos semanas muy intensas, tanto que apenas ha habido tiempo de leer o escribir mucha cosa. Pero sin duda ha merecido la pena.
Hemos hecho casi todo lo que queríamos y más. Hemos disfrutado de platos muy ricos de la gastronomía local, visitado impresionantes monumentos. Nos hemos empapado de la cultura y tradición nipona. Hemos dormido en sitios muy diferentes, todos ellos muy acogedores. Nos hemos pegado largas caminatas por parajes incomparables. Ha sido una experiencia increíble. Sin duda lo que todo viaje a Japón debería ser, o al menos tener parte de esto.
A ver si puedo terminar de repasar las entradas de cada día y puedo haceros un poco más partícipes del mismo, que ya he visto el interés que ha despertado con una buena cantidad de visitas estos días, aunque nada fuera de lo esperado, claro xD. Ahora toca seguir, con las pilas renovadas, nueva energía y muchas oportunidades abiertas.

martes, 28 de marzo de 2017

Japón 2017, Kioto entre 1000 toris

Hoy quiero empezar la reseña del día haciendo una pequeña aclaración, que no debería ser necesaria pero ya sabemos que, en estos tiempos que corren, mejor que sobren que no que falten. Naturalmente las opiniones que vierto sobre el viaje, las vivencias y los sentimientos, son exclusivamente mis visiones de los mismos y nada más. Cada uno de los 8 (o dentro de unos días 9) miembros del grupo tendrán las suyas, esto no pretende ser un compendio de todas ellas.
Dicho esto, el día de hoy comenzó temprano. El descanso en futón resultó tal y como lo recordaba, absolutamente reparador. Y eso que a los chicos nos faltó por poner debajo el refuerzo xD. En cualquier caso, entre el cansancio de las muuuuuchas horas del viaje, el día de más de 24 horas y la relajación del onsen, caímos rendidos. Y eso es genial para evitar definitivamente el jetlag, que no nos dio ningún problema a lo largo del viaje.
Como nos trasladábamos a otra ciudad apenas habíamos deshecho las maletas así que recogerlo todo fue coser y cantar. Antes de bajar a realizar el check-out, salimos a dar una vuelta por Kawaguchiko, para disfrutar de las vistas y del pueblo al poco de amanecer. Aprovechamos también para desayunar en el paseo.



Bajamos hasta el lago Kagawuchi, que le da nombre a la localidad y desde allí volvimos al riokan a recoger nuestras pertenencias a tiempo de coger el tren que nos bajaría de nuevo a las inmediaciones de Tokio. Desde allí nos montamos en el sinkansen Hikari, el tren bala japonés, para recorrer en sólo 3 horas la distancia que nos separaba de Kioto.
Al haber salido pronto, todo salió según lo planeado y llegamos a tiempo de comer en uno de los muchos locales de comida tradicional que había en la estación de Kioto, de los que tanto habíamos oído hablar.



Tras reponer fuerzas fuimos a recoger las llaves de nuestro nuevo alojamiento. Lloviznaba un poco pero el sitio estaba cerca. Al llegar nos agasajaron con café/té/zumo mientras rellenábamos los papeles oportunos. Para varios miembros del grupo fue una sorpresa que nuestro alojamiento, las tres noches que íbamos a pasar en Kioto, iba a consistir en una casa tradicional en mitad de un barrio residencial. No podía ser más auténtico.
Además, nos ofrecieron muy amablemente acercarnos las maletas y demás bultos en coche hasta allí, con lo que quedamos libres para poder continuar nuestras visitas.

Tras "arreglar el mundo" largo y tendido, emprendimos nuestro camino hacia Fushimi Inari, el templo de los 1000 toris. Llegamos justo en el momento en que queríamos, al anochecer. Es el momento perfecto para ver desaparecer el sol tras la colina en la que está construido. Es cierto que llegar unos minutos antes nos hubiera permitido hacer mejores fotos, pero para disfrutarlo fue inmejorable.
Durante el día se había celebrado algún tipo de festival, lo que dedujimos por la gran cantidad de japoneses vestidos con trajes de ceremonia que nos encontramos en nuestro paseo (además de por los puestos de comida que había a nuestra llegada, una pena que estuvieran cerrando ya). Lo que no logramos averiguar era qué festividad era.
Dimos un paseo por el recinto del templo y recorrimos el primer lazo de caminos, lo que en esencia son los 1000 toris y emprendimos nuestro camino hasta "casa".




El camino hasta allí fue todo por la zona residencial de Kioto, nada turística. Fue un paseo muy agradable. De camino encontramos el sitio perfecto para cenar y así se lo hicimos saber al dueño al preguntarle la hora de cierre ya que queríamos pasar a dejar las mochilas primero, lo bueno es que estábamos a 5 minutos escasos. Nos hicimos con la casa, descansamos un poquillo y volvimos para una buena cena.


El día terminó tras planificar la forma de domir (había que preparar todo el piso superior), asearnos (sólo había un baño y una ducha, pero quedamos muy equilibrados :D) y los planes del día siguiente.

lunes, 27 de marzo de 2017

Japón 2017, llegamos a Japón y saludamos al Fuji

Hoy ha sido un día largo, en el sentido estricto de la palabra, ya que ha durado más de 24 horas. Bueno, en realidad sí y no, porque hemos cambiado del domingo al lunes en algún punto del vuelo, pero eso es irrelevante. Lo importante es que, para nuestros cuerpos dos días se han fusionado dando como resultado uno muy muy largo.
Nos levantamos a las 4 y media de la mañana, hora española (aunque los hay que ni siquiera durmieron), para emprender el camino hacia el aeropuerto de Barajas. Allí se reunió la mayor parte del grupo y en seguida llegó la hora de embarcar en nuestro vuelo de 14 horas, directo a Narita. Menos mal que la oferta de entretenimiento del avión era muy variada y actual, lo que ayudó a paliar la larga travesía.


Como podéis ver, a la hora de aterrizar nos encontramos con que nevaba en Tokio y, por extensión, en Narita. De hecho nos tuvieron un buen rato rodando por la pista esperando a que descongelaran el avión que ocupaba nuestra puerta. Por fin nos dirigimos a los mostradores donde realizar la burocracia necesaria para entrar en el país.
Con nuestras maletas ya listas y obtenido el permiso para permanecer un tiempo en Japón, nos dirigimos a activar los Japan Rail Pass. Estos pases nos permitirían movernos por la mayor parte de los trenes del país durante nuestra primera semana, durante la que íbamos a realizar muchos desplazamientos.


Como referencia para los interesados en realizar un viaje como el nuestro os diré que también cogimos un router wifi que nos permitió tener acceso a internet, constante, durante la primera mitad del viaje. Cuando nos íbamos a mover más y, de esta forma, tuvimos acceso a los mapas de una forma directa. No es necesario, pero si de mucha ayuda, agiliza mucho encontrar el camino correcto a los distintos puntos.
Nuestra siguiente parada importante fue la estación de Shinjuku, en Tokio, donde reunirnos con el último miembro de nuestro numeroso grupo esa primera semana. Y desde allí hasta nuestro destino final del día, Kawaguchiko, a orillas del lago Kawaguchi, en la falta del monte Fuji. Kawaguchiko resultó ser un pueblo con mucho encanto. En el tren que nos subió hasta allí pudimos observar por primera vez el volcán nevado y los primeros capullos de sakura abriéndose.


Una vez instalados en nuestra primera residencia decidimos que era el momento perfecto para disfrutar del tradicional onsen japonés. En este caso, además, el onsen al que asistimos se nutría con aguas termales del propio Fuji, todo un lujo sólo al alcance de los viajeros que se acerquen a esta zona del planeta.


El baño público japonés es una tradición que todo visitante de este país debería experimentar al menos una vez. Consiste en todo un ritual de limpieza y relax, pasando por bañeras de agua a distintas temperaturas y con diferentes composiciones, en las que olvidarse de las preocupaciones del día a día para relajar tanto el cuerpo como la mente. Hay que reconocer que sales como nuevo una vez que has terminado.
Ahora bien, es importante recordar que no podrás disfrutar de la mayoría de los onsens repartidos por Japón si tienes tatuajes. Son muy estrictos en este aspecto, por razones obvias.
Una vez limpitos y bien relajados volvimos a nuestro riokan, no sin antes pasar a buscar suministros para la cena. Compartimos una cena en común en la que charlamos animadamente sobre el día acontecido y los planes del día siguiente. En ese momento ya era como si nos conociésemos de toda la vida aunque sólo hacía unas cuantas horas que nos habíamos presentado, varios de nosotros. No me cansaré de decirlo, somos un grupo bien majo y, de momento, parece que vamos a llevarnos muy bien.
Ahora ya es momento de descansar, mañana habrá que descubrir una nueva ciudad japonesa y más nos vale haber dormido en condiciones.


domingo, 26 de marzo de 2017

Japón 2017, comienza la aventura


Llegó el día de partir hacia el País del Sol naciente. Con cambio de hora incluido con lo que dormimos aún menos, pero eso también quiere decir que falta una hora menos para aterrizar en Narita y comerse el primero de muchos melonpanes. Estos últimos días han sido de muchos nervios y muchos preparativos.
Al final tomé las riendas de la planificación y oye, no ha estado nada mal, me gusta bastante cómo ha quedado el planning diario, aunque esté feo que yo lo diga. Espero que todo salga bien y sea un buen viaje para todos. Bueno, buen viaje será, no deja de ser el ir al mejor país de la Tierra, pero bueno, que haya los menores percances posibles xD.
Ahora mismo tengo la sensación, igual que antes de cualquier viaje, de que se me olvidan un montón de cosas. Y me parece que va a ser una constante la primera semana en la que no dejaremos de movernos por distintas ciudades. Pero bueno, no os adelanto nada que la idea sería publicar al menos una entrada diaria, aunque sea una foto, con los diferentes lugares que vamos visitando.
De momento el viaje no puede empezar mejor, mi querido iPod, que había fallecido hace un par de meses, del cual tenía pensando escribir un "requiem", ha vuelto misteriosamente a la vida, sin hacerle nada. Desmemoriado, eso si, pero bueno, mejor eso que muerto. Posiblemente lo deje en casa ya que no contaba con él y cuantas menos cosas cargue, pues mejor pero la cosa es que ha vuelto a la vida y nadie sabe cómo ni por qué.
En fin, que ya no os digo más, que "a las 2 serán las 3" y yo salgo poco después camino de Madrid para coger mi vuelo. Tendréis noticias mías en breve, confío.